En la década de 1970, la sociedad española ya estaba bastante
influida por diversos estilos musicales venidos del resto de Europa y de los
Estados Unidos. Asimismo existían numerosos cantaores que habían crecido
escuchando a Antonio Mairena, Pepe Marchena y Manolo Caracol. La combinación de
ambos factores desembocó en un período revolucionario llamado Fusión Flamenca.
La cantante Rocío Jurado internacionalizó el flamenco a
principios de la década de los 70. Su faceta en los "Fandangos de
Huelva" y en las Alegrías fue reconocida a nivel internacional por su
perfecta
tesitura de voz en estos géneros.
El representante musical José Antonio Pulpón fue un
personaje decisivo en esa fusión, pues instó al cantaor Agujetas a colaborar
con el grupo sevillano de rock andaluz Smash. Asimismo propició la unión
artística entre el virtuoso guitarrista algecireño Paco de Lucía y el largo
cantaor isleño Camarón de la Isla. Cuando ambos artistas emprendieron sus
carreras en solitario, Camarón se convirtió en un cantaor mítico por su arte y
su personalidad, con legión de seguidores, mientras que Paco de Lucía
reconfiguró todo el mundo musical del flamenco, abriéndose a nuevas
influencias.
Otros intérpretes destacados en este proceso de renovación
formal del flamenco fueron Juan Peña El Lebrijano, Enrique Morente o la trianera Remedios Amaya.
En los años 1980 surgió una nueva generación de artistas
flamencos que ya han recibido la influencia de Camarón, Paco de Lucía, Morente,
etc. Estos artistas tenían un mayor interés por la música popular urbana que en
aquellos años estaba renovando el panorama musical español, era la época de la
Movida madrileña. Entre ellos destacan Pata Negra, que fusionaron el flamenco
con el blues y el rock, Ketama, de inspiración pop y cubana y Ray Heredia,
creador de un universo musical propio donde el flamenco ocupa un lugar central.
No hay comentarios:
Publicar un comentario